Gendarmería Nacional en alerta: los salarios ya no alcanzan y crece el malestar interno

En medio de protestas en distintas fuerzas de seguridad del país, la situación salarial de Gendarmería expone una crisis que combina pérdida de poder adquisitivo, sobrecarga laboral y un fuerte impacto social y emocional en el personal.

Info. General11/02/2026Patagonia NexoPatagonia Nexo
xs

La situación de la Gendarmería Nacional volvió a quedar en el centro del debate público en un contexto nacional atravesado por reclamos salariales en distintas fuerzas de seguridad. Puertas adentro, el malestar crece y ya no se limita solo a lo económico.

De acuerdo a la grilla salarial vigente desde diciembre de 2025, un gendarme recién ingresado —incluso sumando adicionales— apenas logra ubicarse en torno a la línea de pobreza. En ciudades con alto costo de vida como Buenos Aires, Rosario o Córdoba, el alquiler, los servicios, el transporte y los alimentos consumen prácticamente todo el ingreso mensual.

La situación no mejora de forma significativa en los rangos superiores. Cabos y sargentos tampoco logran recuperar lo perdido frente a la inflación acumulada y al aumento sostenido de la canasta básica. Los adicionales por zona o funciones especiales resultan insuficientes para compensar la caída del poder adquisitivo que se arrastra desde hace años.

A este escenario se suma un fuerte desgaste físico y emocional. Las extensas jornadas laborales, el desarraigo familiar, los traslados constantes y la presión operativa impactan de lleno en la vida cotidiana del personal. Fuentes internas advierten sobre un aumento de casos de ansiedad, depresión y endeudamiento, mientras que la asistencia psicológica no alcanza a cubrir la demanda en muchas dependencias.

Una de las postales que más preocupa es la de efectivos que, luego de cumplir su turno, buscan trabajos extras como conductores de aplicaciones o repartidores para poder llegar a fin de mes. La contradicción es evidente: quienes custodian fronteras, enfrentan al narcotráfico y combaten el crimen organizado, hoy también luchan por sostener su economía familiar.

El malestar en Gendarmería se suma a los reclamos que ya se registran en policías provinciales y servicios penitenciarios. El denominador común es claro: los salarios de las fuerzas de seguridad quedaron muy por debajo del costo real de vida.

En un país donde la seguridad es una de las principales demandas sociales, la situación de quienes integran estas fuerzas vuelve a quedar en el centro del debate nacional. La pregunta que atraviesa el escenario es hasta cuándo se puede sostener un sistema que no logra dar respuestas a su propio personal.

Te puede interesar
Lo más visto