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Alarma en Juntos por el Cambio: evalúan un escenario de tercios por Milei y las fichas se reacomodan

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Desde la potencial candidatura de Macri a la incorporación de Espert, en la coalición opositora se barajan opciones para frenar la fuga por extrema derecha. El eje Larreta-Morales-Carrió

Por: Claudio Mardones@mcmardons

El 16 de abril, dentro de un mes, cuando las provincias de Neuquén y Río Negro hayan concretado sus comicios para gobernador, echará a correr el tramo más intenso y determinante del calendario electoral antes de las PASO del 12 de agosto y las presidenciales del 22 de octubre. En mayo y junio se concretarán elecciones desdobladas en 12 provincias y habrá primarias en otra. En el medio de esas trece visitas a las urnas, Mauricio Macri definirá si volverá a pelear por una candidatura presidencial, mientras la coalición opositora que integra confirma en las encuestas el calibre de la fuga de votos que padece por ultraderecha.

La atención de este lunes estará concentrada en Santa Fe porque el expresidente la visitará dentro de su campaña de candidato eterno. Cerca del alcalde porteño, Horacio Rodríguez Larreta, siguen pensando que el magnate podría volver a presentarse, pero dentro del PRO otros dirigentes creen que asomaron nuevos obstáculos que, a su edad, podrían transformar una segunda presidencia en un calvario parecido al que vivió entre 2018 y 2019. Tal como contó este diario, las chances que tiene Juntos por el Cambio para ganar la Provincia de Buenos Aires se disipan por la multiplicidad de candidatos y la ausencia de acuerdos con el diputado de ultraderecha Javier Milei. Hace un mes clausuró toda posibilidad de acercamiento en el principal distrito con JxC. También cerró la puerta a nivel nacional, mientras cosecha una intención de voto que varía entre el 15 y el 25% en distintas provincias.

Ante las consultas de Tiempo, en el Frente de Todos y en la principal alianza opositora coincidieron en reconocer que Milei tiene un volumen de intención de voto que lo pone en dos escenarios. Está en condiciones de llegar a la primera vuelta sacándole votantes a las dos principales fuerzas y con esa cosecha luego podría entrar al balotaje. Dentro del oficialismo empiezan a pensar en un inédito escenario de tres tercios dividido entre la ultraderecha, representada por Milei, una cosecha similar de JxC y también del FdT. La hipótesis surge en base a un escenario sin Cristina como candidata y forma parte de las especulaciones sobre la foto que pueden dejar las PASO de agosto.

En JxC creen que en este momento Milei le sacaría más voluntades al oficialismo. Estaría traccionando el malhumor de votantes desencantados del FdT de sectores populares y de la clase media urbana. Sin embargo, es un público volátil e inestable. El voto más ideológico es el que Milei le sigue sacando a JxC y por eso se está transformando el riesgo más temido para quienes vienen trabajando hace tres años para mitigar y reducir la fuga de votos por ultraderecha. Si esa foto fatal se confirma en las PASO, JxC dependería de un eventual corrimiento a su favor luego de agosto. Si sucede lo contrario y sigue la sangría, la principal coalición opositora estaría ante un dilema de debilidad frente a la ultraderecha que no pudo atenazar.

Son esos los nubarrones que interpelan al macrismo de paladar negro. Ahora está en duda la capacidad del magnate y de la titular del PRO, Patricia Bullrich, para competir con Milei. En ese mapa de tensiones se ubica el lanzamiento que protagonizó este miércoles el gobernador jujeño Gerardo Morales para disputar la cabeza de lista de la Unión Cívica Radical, el partido que preside. No es el único postulante de la UCR. También podría jugar el médico y diputado nacional Facundo Manes, considerado por Macri como el «radical con más votos». Esa ponderación no solo revela el interés del fundador del PRO por debilitar al eje que construyen Morales, Rodríguez Larreta y Elisa Carrió, sino también las amplias chances que tiene Manes de ser un compañero de fórmula de Macri (en caso de que decida jugar) o de Bullrich, que aprovechó su paso por Mendoza para fotografiarse con el nuerólogo.

La exministra sostiene que las encuestas la posicionan en mejores condiciones que Rodriguez Larreta, pero sigue buscando candidato a vice desde que Alfredo Cornejo confirmó que no contarían con ningun lazo con Milei y finalmente decidió volver a Mendoza para pelear por una segunda gobernación.

Con ese escenario por delante, las miradas vuelven a centrarse en la Provincia de Buenos Aires. En JxC pronostican una elección muy pareja y toman distancia de la ventaja de diez puntos que algunas consultoras le adjudican al gobernador bonaerense, Axel Kicillof. Sin embargo, es en la Provincia donde JxC buscará revivir un antídoto para Milei. «Es imperiosa la necesidad de que Juntos tenga un candidato liberal a presidente que le aporte volumen a las PASO y le dispute los votos a Milei», le dijo a Tiempo una fuente bonaerense de JxC que mira con preocupación el crecimiento de la ultraderecha en todo el país. Cree que el economista José Luis Espert podría servir para contenerla, compitiendo como candidato presidencial en las PASO de JxC. 

De acuerdo a la nueva lectura que se respira en JxC, ni Bullrich ni Morales representan el «voto liberal». Con esa definición buscan reflejar al votante de ultraderecha que sigue detrás de Milei y que tampoco podría ser contenido con una eventual candidatura de Macri. «Si estas internas no se ordenan después de las PASO, entonces estamos ante un verdadero riesgo de perder consistencia y seriedad ante Milei por no dar señales concretas de gobernabilidad», vaticinaron en el conglomerado opositor.

Dentro de esos cálculos de ultrapolarización crecen las dudas sobre Rodríguez Larreta, el otro competidor que no resignará sus aspiraciones. El pacto que tiene con Morales y Carrió entrará en un examen determinante para el futuro de sus carreras políticas y, si se profundizan las tendencias que asoman en marzo, serán los encargados de competir dentro de una coalición cada vez más volcada hacia la ultraderecha. ¿Qué respuesta tendrán ante la posibilidad de sumar a Espert como competidor presidencial en las PASO de JxC? Los sondeos mutuos ya están en marcha y las pasiones en contra del exsocio de Milei podrían pasar a un segundo plano por el espanto que les provoca a los socios de JxC la alternativa de sucumbir ante un competidor por ultraderecha que no pudieron asimilar a su tejido político – electoral.

Ahí radica la centralidad de las discusiones que transcurren durante estas jornadas en el seno de JxC, siempre con la Provincia como origen de todas las debilidades. Una parte de la atención está en el armado nacional y la otra en las trece jornadas electorales que se celebrarán entre el cuarto y quinto mes del año, donde los candidatos en pugna de JxC tendrán que viajar para reforzar a sus escuderos locales. El 7 de mayo se elegirá gobernador en Jujuy, Misiones y La Rioja, mientras que el 14 harán lo propio en San Juan, Tucumán, Salta y La Pampa. El 4 de junio habrá ejecutivas en Corrientes y el 11 en San Luis, Córdoba y Formosa. En esa misma jornada, los mendocinos tendrán sus primarias, dentro de un proceso electoral que recién tendrá sus generales el 24 de septiembre.


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Cuáles son los cambios que exige la oposición para acompañar la Ley Bases y el paquete fiscal

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El debate legislativo de la semana finalizó sin dictamen. El oficialismo ya sabe que los proyectos que se aprobaron en la Cámara de Diputados sufrirán modificaciones. Los cinco puntos clave.

Por María Cafferata

Un Pacto de Mayo sin ley, una ley sin forma. La imposibilidad de dictaminar la Ley Bases no solo enterró la ilusión del acto de unidad con los gobernadores en Córdoba, sino que hundió la fantasía de que el gobierno ya había logrado cerrar un gran acuerdo con la oposición. No hay acuerdo ni borrador final: solo la certidumbre de que los proyectos que se aprobaron en Diputados no serán los mismos que se aprobarán en el Senado. Hay seis senadores opositores cuyas firmas son claves que todavía aguardan una respuesta del oficialismo sobre sus pedidos de modificaciones y, hasta que no tengan una devolución, no dictaminarán nada. La pelota, aseguran, está del lado del gobierno nacional, que tendrá que definir, este fin de semana, qué cambios acepta y cuáles se arriesga a rechazar. En el mientras tanto, nadie, ni el propio gobierno, está seguro de qué forma final tendrán las dos primeras leyes que el Congreso le aprobará a Javier Milei. 

Martín Lousteau (UCR), Pablo Blanco (UCR), Maxi Abad (UCR), Guadalupe Tagliaferri (PRO), Edgardo Kueider (Entre Ríos) y José Carambia (Santa Cruz) son los seis senadores de cuyas firmas depende que las comisiones de Presupuesto, Legislación General y Asuntos Constitucionales puedan dictaminar la Ley Bases y el paquete fiscal para que puedan llegar al recinto. El oficialismo se equivocó al creer que el número estaba garantizado y que, en todo caso, la discusión por la letra chica se resolvería de camino al recinto. Y los senadores se lo están haciendo pagar. Para muchos, la inclusión de Victoria Villarruel en las negociaciones – hasta ahora desplazada – habilitará un diálogo más fluido con un oficialismo que, hasta ahora, estaba fragmentado. El intercambio era, por momentos, contradictorio: el vicejefe de Gabinete, José Rolandi, decía una cosa y el ministro de Interior, Guillermo Francos, decía otra. 

«Que digan lo que quieran, yo no firmo nada». La frase salió de la boca de varios senadores opositores en las últimas 48 horas. Senadores que se sienten empoderados y que, ante la ausencia de ofertas concretas del gobierno – con la excepción de los fondos para la UBA (un guiño directo al radicalismo) -, van acumulando reclamos. El gobierno solo cuenta con siete senadores propios y otros cinco del PRO: está muy lejos de los 37 que necesita para el quórum, por lo que no está en condiciones de ignorar ningún pedido. El problema es que, a medida que pasa el tiempo, los pedidos son cada vez más.

RIGI

A la cabeza de los reclamos está el Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI) que otorga beneficios fiscales exorbitantes por 30 años para todas las empresas extranjeras que inviertan más de 200 millones de dólares. El vocero más elocuente contra el RIGI ha sido Lousteau, pero no está solo: el radical arrastra consigo también las objeciones de Tagliaferri, Blanco, Abad y varias fuerzas provinciales. Una de las mayores críticas es al artículo 163, que anula cualquier normativa provincial que restrinja lo sostenido por el régimen (adhieran o no las provincias). Se reclama, a su vez, establecer un régimen especial para las industrias más chicas – ya que las inversiones por más de 200 millones están pensadas, casi exclusivamente, para la actividad minera y petrolera -, así como algún sistema de «compre argentino» que proteja a la industria local de la apertura de importaciones.

Hay otros senadores, como Kueider, que plantean cambios más de fondo, como la exigencia de encadenamientos productivos locales.

Impuesto a las Ganancias

Si hay un capítulo que no tiene posibilidades de aprobarse sin cambios es la restitución de Ganancias. Los senadores patagónicos exigen incluir un diferencial para la zona – aludiendo a que el costo de vida es mucho mayor que en el resto del país – y reclaman un incremento del piso mínimo del 22 por ciento. Es decir, que pasaría de 1,8 millones a casi 2,2 millones (que es el mínimo que el proyecto sostiene para personas casadas). 

Este punto está casi cerrado con el gobierno nacional, ya que los patagónicos amenazaron con voltearle todo el paquete fiscal si no introduce cambios. Los patagónicos están cerca de sumar unos 48 votos en contra. Es decir, los dos tercios del Senado, lo que obligaría al oficialismo a conseguir la misma mayoría en Diputados para rechazar la modificación (un número que LLA no tiene posibilidades de alcanzar). Dependen de que Unión por la Patria y un par de senadores sin tierra quieran acompañar y están confiados en que lo lograrán. 

Privatizaciones

Era un capítulo que parecía cerrado y que, en la última semana, empezó a acumular varias objeciones. Principalmente por la privatización de dos empresas públicas: Aerolíneas Argentinas y Correo Argentino. Son varios los senadores del Sur que advierten que, si privatizan la línea de bandera, se caerán varias rutas no turísticas de la Patagonia, como ya sucedió en los 90′. El mismo argumento se repite para el Correo Argentino: el temor es que termine habiendo ciudades y pueblos enteros que se queden sin correo si el Estado no lo garantiza. 

Estas objeciones representan un dolor de cabeza para el oficialismo, ya que el capítulo de privatizaciones representa una de las partes centrales de la Ley Bases. En efecto, cuando el proyecto se cayó en febrero en Diputados fue porque el recinto estaba a punto de rechazar las privatizaciones (entonces eran un total de 27, ahora son once). En el oficialismo buscan evitar una «carnicería» del proyecto, pero se enfrentan a una difícil realidad numérica: si los patagónicos repiten el número de Ganancias para privatizaciones podrían terminar blindando también este capítulo frente a posibles modificaciones en Diputados. 

Blanqueo de capitales

Con el tándem Lousteau-Tagliaferri encabezando la avanzada, el gobierno reconoce que introducirá cambios en el capítulo de blanqueo (uno de los más generosos de los últimos años, ya que permite que quienes blanqueen hasta 100 mil dólares no paguen ninguna penalización). Uno de los pedidos es excluir a los hermanos de los funcionarios, así prohibir la posibilidad de que las personas puedan blanquear en nombre de otras (testaferros). Otro de los cambios será ampliar de 5 a 10 años el tiempo que tenga que haber pasado desde que una persona ocupó un cargo público para poder acogerse al beneficio.   

Moratoria previsional

Hay, además, decenas de pedidos de modificaciones que refieren a la reforma de la Ley de Hidrocarburos o la Ley de Procedimiento administrativo, así como a la reforma laboral. Uno de los temas más delicados es, sin embargo, la eliminación de la moratoria previsional. Hoy por hoy, en el Senado no está el número para aprobar este capítulo, que no solo cuenta con el rechazo de UxP o Carambia y Kueider, sino también de la cordobesa Alejandra Vigo, la rionegrina Mónica Silva y la neuquina Lucila Crexell. La gran mayoría de los senadores coinciden en que eliminar la moratoria representaría un duro golpe para las mujeres – 9 de cada 10 no cuenta con los 30 años de aportes – y nadie quiere cargar con ese costo político. Más de un senador pro Ley Bases, incluso, tiene planeado levantar e irse durante la votación para no tener que votar a favor. 


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