Conectarse con nosotros

NACIONALES

El Senado trata la ampliación de la Corte Suprema

Publicado

el


En su primer borrador, el proyecto oficialista ampliaba a 25 el número de miembros de la Corte Suprema, pero en las últimas horas surgió la posibilidad de que el FdT acepte reducir número a 15, a pedido de algunos legisladores aliados que se negaban a acompañar la ampliación propuesta. La oposición ya entró en modo «Juntos por el Rechazo» a la iniciativa.

La presidenta provisional del Senado, Claudia Ledesma, inició en la tarde del jueves una la sesión especial en la que el oficialismo busca aprobar, sin el apoyo de la oposición, el proyecto de ley para ampliar el número de integrantes de la Corte Suprema de Justicia de los actuales 5 miembros a 15.

La sesión comenzó a las 14.46 con 37 senadores del oficialismo y aliados presentes en el recinto, mientras que la bancada de Juntos por el Cambio no prestó quórum y bajó al recinto minutos después de que el oficialismo consiguió el número necesario para debatir.

El proyecto fue solicitado originalmente por un grupo de gobernadores del peronismo y ampliaba a 25 el número de miembros de la Corte Suprema, pero en las últimas horas surgió la posibilidad de que el oficialismo acepte reducir número a 15, a pedido de algunos legisladores aliados del Frente de Todos (FdT) que se negaban a acompañar la ampliación propuesta.

Gracias a este cambio, el oficialismo logró anotarse el acompañamiento de Adolfo Rodríguez Saá y Alberto Weretilneck, dos de los votos que necesitaba sí o sí para alcanzar la mayoría

La iniciativa original — de solo cuatro artículos — no contempla la remoción de los actuales supremos Horacio Rosatti, Juan Carlos Maqueda, Ricardo Lorenzetti y Carlos Rosenkrantz, por lo que si se aprobara la modificación –que tiene un difícil destino en la Cámara de Diputados– el Senado debería prestar acuerdo a 11 integrantes propuestos por el Poder Ejecutivo, tal como lo establece la Constitución Nacional.

Rechazo de Juntos por el Cambio

En caso de conseguir media sanción, la iniciativa deberá seguir su camino en Diputados, donde el bloque del PRO ya anticipó su oposición –en voz de su presidente Cristian Ritondo– y el jefe de gobierno porteño, Horacio Rodríguez Larreta, salió a cruzar la sesión del Senado a través de sus redes. «No habrá reforma de la Corte y no habrá impunidad. Aunque en el Senado puedan conseguir los números para ampliarla, como antes lo hicieron con la ley del Ministerio Público Fiscal y la del Consejo de la Magistratura, una vez más los vamos a frenar en Diputados», sentenció en nombre de Juntos por el Cambio. 

Los detalles de la iniciativa oficialista

La inicitiava solo amplía la cantidad de cortesanos pero deja, en su primer artículo, abierto el debate a una futura «ley especial» que definirá «el modo de organización y funcionamiento» del Supremo Tribunal. La idea es que esa «ley especial», cuyo proyecto aún no fue presentado, establezca ciertas pautas como la división en salas, la integración por regiones y demás objetivos, se explicó.

El proyecto original, presentado por los jefes de la bancada del Frente de Todos, José Mayans y Anabel Fernández Sagasti, tuvo algunos cambios, como el de asegurar la paridad de género entre los postulantes a integrar la Corte.

En ese sentido, se buscará el mecanismo por el cual se envíe una cuaterna de candidatos al Poder Ejecutivo (dos hombres y dos mujeres) para que el Presidente de la Nación, haciendo uso de sus facultades constitucionales, eleve los postulantes al Senado.

El proyecto fue dictaminado a fines de junio, luego de que siete gobernadores del oficialismo se hicieron presentes en el Salón Illia del Senado para expresar su apoyo a la medida que ellos, junto con otros nueve mandatarios, le habían presentado al presidente Alberto Fernández a principios de mayo. Sin embargo, desde entonces, el Frente de Todos no pudo juntar el número necesario de legisladores para aprobar la norma.


NACIONALES

Cristina propone un pacto parlamentario para proteger la caja de las provincias

Publicado

el


La ex presidenta cree que la discusión del momento no es ideológica ni partidaria, se trata de sancionar leyes para garantizar los recursos de las provincias.

Cristina Kirchner está convencida que este año la discusión central de la Argentina debe darse en el Congreso. «La justicia tiene tiempos muy lentos y el ajuste sobre las provincias las va a poner en crisis en dos o tres meses», evalúa un dirigente del kirchnerismo que habla con la ex presidenta.

Por eso, Cristina cree que la ferocidad del ajuste que lanzó Milei obliga a deponer pruritos partidarios, ideológicos y hasta especulaciones electorales, para trabajar un acuerdo parlamentario que reponga a las provincias los recursos que necesitan para sobrevivir. Esto es lo básico: pagar sueldos de estatales, municipales, policías, médicos y docentes.

Los mecanismos posibles van desde reponer por ley el Fondo Docente, hasta sancionar la coparticipación de un parte del impuesto PAIS, restituir el Fondo Sojero que devuelve a las provincias el 30 por ciento de lo que recaudan las retenciones o cualquier otra alternativa que surja de los acuerdos en el Congreso.

La oposición dialoguista tiene que cruzar el Rubicón y atreverse a votar junto al peronismo. Porque no se trata sólo de conseguir la mayoría para sancionar las leyes, sino de alcanzar los dos tercios para poder rechazar un veto de Milei, que se descuenta inevitable.

Política gonzo

La velocidad es un tema central. En el entorno de la ex presidenta ven a Milei «avanzando a 180 kilómetros por hora y sin frenar en las curvas». Por eso, creen que el acuerdo parlamentario tiene que ocurrir rápido, porque en pocas semanas la crisis puede empezar a estallar en las provincias. Ya hubo amagues de sublevación policial en Tucumán y Catamarca. «Estamos ante un problema de caja, después viene la política», sintetizan.

La velocidad es un tema central. En el entorno de la ex presidenta ven a Milei «avanzando a 180 kilómetros por hora y sin frenar en las curvas». 

La ex presidenta está convencida que el plan de Milei sigue siendo la dolarización, que podría ocurrir en los próximos meses. «Milei no puede seguir ajustando eternamente, necesita cristalizar esta situación, por eso va a dolarizar», explica un economista que habla con Cristina sobre el modelo en marcha. Un experimento que puede llevar al país a una tensión límite porque «hay mucha gente que no está de acuerdo con dolarizar».

«Esto la Argentina nunca lo vivió, no es neoliberalismo, esto es anarcocapitalismo», agrega el economista que cree que si Milei tiene éxito, Argentina se convertirá en un típico país latinoamericano «con una clase media muy enflaquecida, una altísima pobreza estructural y un núcleo muy concentrado y pequeño de grandes riquezas». «Es la muerte definitiva del país del ascenso social», vaticinan.

Los asesores que rodean a la ex presidenta analizan al detalle el impacto del ajuste sobre la sociedad y creen que paradójicamente, Milei es beneficiario de las política sociales de las últimas décadas. «En el 2001 no existía la AUH, ni el Plan Alimentar, ni las moratorias jubilatorias. Hoy un jubilado cobra 180 mil pesos, que es muy poco, pero en el 2001 cobraba cero, por eso todavía la sociedad aguanta», explican.

De hecho uno de los gráficos que la ex presidenta sigue con más atención es la evolución del índice salarial (Ripte) cruzado con la línea de la pobreza. Si bien desde que asumió Milei se desplomó, acentuando una caída iniciada en los gobiernos de Macri y Alberto, todavía no perforó la línea de la pobreza como ocurrió en el 2001.

«La onda más fuerte del ajuste es probable que se sienta entre marzo y abril, como dice el propio Milei», reconocen en el entorno de Cristina. ¿Significa esto que en ese momento es posible que la Argentina enfrente un estallido social?

Cristina propone un pacto parlamentario para proteger la caja de las provincias

«Nadie puede predecir el desencadenante de una crisis, seguramente antes de Carrasco hubo muchos conscriptos muertos o torturados, pero ese día la sociedad dijo basta y la colimba cayó ¿Por qué no ocurrió antes o después? Imposible saberlo», explica un dirigente que suele hablar de estos temas con la ex presidenta.

Por eso, Cristina analiza dos momentos. Uno urgente que es el acuerdo parlamentario para proteger los recursos que necesitan las provincias para sobrevivir este año. Y otro más político que es abrir en el peronismo una discusión que adecúe sus propuestas al nuevo mundo que se abrió con la irrupción de Milei, imposible de disociar de la frustrada experiencia de gobierno de Alberto Fernández.

Algo de esto planteó Cristina en su último documento, donde avanzó sobre temas tabúes para el ideario kirchnerista como las privatizaciones, un régimen especial para las grandes inversiones, la reforma laboral y la necesidad de mantener el equilibrio fiscal. «Todos hablan del Estado presente, pero esos mismos dirigentes que defienden la escuela pública mandan a sus hijos a colegios privados, defienden la salud pública y tienen prepaga y viven en countries custodiados. Hay que sincerar la discusión sobre que Estado tenemos», reflexiona un dirigente importante del kirchnerismo, crítico de alguno de sus pares.

La ex presidenta suele comentar que ella no está en contra de la participación privada en empresas públicas y pone como ejemplo el modelo de YPF.

El documento, incluso motivo un interesantísimo intercambio entre la ex presidenta y el líder de La Bancaria, Sergio Palazzo. El diputado le cuestionó que incluyera entre los temas a debatir las privatizaciones. «Sergio, si el Banco Nación tuviera 50% de capital privado y cotizara en Wall Street como el Macro o el Galicia ¿Vos pensás que hubiera pasado por el directorio un préstamo como el de Vicentín?», lo desafió Cristina.

En efecto la ex presidenta suele comentar que ella no está en contra de la participación privada en empresas públicas y pone como ejemplo el modelo de YPF.

Esa parte propositiva del documento de Cristina parece buscar abrir una discusión para una actualización del peronismo, que claro, debe sortear la crisis de liderazgo que transita.

Una crisis que no se resuelve solamente con el relevo de Alberto Fernández de la presidencia del partido y que plantea desafíos mucho más profundos y que llevan a preguntarse porqué dirigentes exitosos que se han convertido en gobernadores, como Martín Llaryora, Rolo Figueroa o Claudio Vidal, han decidido alejarse del peronismo.


Seguir leyendo

Más leídas - últimas 48Hs.