Un encuentro de fe, comunidad y compromiso: la historia de los pastores Moisés y Ruth en Río Turbio

En una entrevista íntima, los pastores compartieron su recorrido de vida, su llegada a la Cuenca Carbonífera y el trabajo social que llevan adelante, acompañando a jóvenes y familias desde el compromiso, la contención y la fe.
Río Turbio22/06/2026Patagonia NexoPatagonia Nexo

Pastores

En una jornada marcada por el clima invernal de Río Turbio, el estudio de Patagonia Nexo fue escenario de una charla profunda con Moisés Paillán y Ruth Fernández, pastores del Centro Cristiano Refugio, quienes abrieron las puertas de su historia personal y su labor comunitaria.

Una vida construida entre raíces y decisiones

Moisés nació en Puerto Natales, Chile, y llegó a Río Turbio junto a su familia en la década del 80. Desde entonces, su vida quedó profundamente ligada a la Cuenca Carbonífera, donde creció, formó su familia y desarrolló distintos oficios.

Por su parte, Ruth llegó desde la provincia del Chaco siendo muy joven. Con el tiempo, decidió quedarse en la localidad, donde conoció a Moisés y formaron su familia. Juntos tienen dos hijos, quienes también comparten valores ligados a la música y la vida comunitaria.

“La familia es el primer lugar donde uno aprende a amar, a sostener y a acompañar”, expresó Ruth durante la entrevista, reflejando el eje central de su vida.

Compromiso social y trabajo con la comunidad

Más allá de su rol pastoral, ambos destacan por su fuerte compromiso con la comunidad, especialmente con jóvenes y adolescentes que atraviesan situaciones complejas.

Desde el Centro Cristiano Refugio, llevan adelante tareas de acompañamiento, contención y orientación, abordando problemáticas como el consumo problemático, la deserción escolar y la falta de acompañamiento familiar.

“Hay chicos que no tienen con quién hablar. Nosotros tratamos de estar, de escuchar y de decirles que no están solos”, señaló Moisés.

En ese sentido, remarcaron que su trabajo no se limita a lo espiritual, sino que también implica una presencia activa en momentos críticos: desde asistir a jóvenes en situaciones de riesgo hasta acompañarlos en procesos de recuperación.

Un mensaje directo y cercano

Durante la charla, ambos coincidieron en la importancia de hablar con claridad y sin rodeos sobre temas sensibles como las adicciones, la violencia o la falta de oportunidades.

“Si un chico se siente perdido, le decimos que venga, que golpee la puerta. A veces no hace falta preguntar, solo estar”, compartieron.

Este enfoque, basado en la cercanía y la empatía, ha permitido generar vínculos sólidos con muchos jóvenes que hoy lograron reencauzar sus vidas.

La fe como motor, pero también la acción

Para Moisés y Ruth, la fe es un pilar fundamental, pero remarcan que debe ir acompañada de acciones concretas.

A lo largo de los años, han sido testigos tanto de situaciones difíciles como de historias de superación que hoy los impulsan a seguir.

“Ver a alguien salir adelante es lo que nos da fuerzas para continuar”, destacaron.

Una comunidad que se construye entre todos

La entrevista dejó en evidencia que su trabajo trasciende lo religioso y se instala en lo social, en el acompañamiento cotidiano y en la construcción de comunidad.

En tiempos donde muchas problemáticas afectan a distintos sectores, su mensaje apunta a la unión, la escucha y el compromiso colectivo.

“La puerta está abierta. Siempre. Para quien necesite un lugar donde empezar de nuevo”, fue una de las frases que marcó el cierre del encuentro.

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