Un túnel submarino entre Santa Cruz y Tierra del Fuego debería extenderse más de 30 kilómetros bajo el mar

Especialistas analizan la viabilidad de una conexión directa sin pasar por Chile. Aunque técnicamente posible, el elevado costo y la complejidad de la obra mantienen el debate abierto frente a alternativas más viables de integración.

Info. General06/01/2026Patagonia NexoPatagonia Nexo
Captura de pantalla 2026-01-06 100828

La posibilidad de unir Santa Cruz con Tierra del Fuego mediante un túnel submarino volvió a instalarse en el debate público luego de una reflexión planteada en redes sociales por el licenciado en Ciencia Política Matías Battaglia, quien se preguntó si sería posible concretar una conexión directa entre ambas provincias argentinas sin atravesar territorio chileno.

Desde el punto de vista técnico, la respuesta es afirmativa. Sin embargo, los principales obstáculos siempre fueron el costo de la obra y la complejidad de la ingeniería necesaria. De acuerdo con estimaciones comparativas, un túnel submarino entre Santa Cruz y Tierra del Fuego debería contar con aproximadamente 33 kilómetros por debajo del agua, una extensión incluso mayor que la de algunos de los túneles submarinos más importantes del mundo.

Battaglia tomó como ejemplo el túnel Seikan, en Japón, una de las obras de este tipo más extensas a nivel global. Ese proyecto, planificado desde la década de 1940 y finalizado en 1988, cuenta con 53 kilómetros totales, de los cuales 23,3 se desarrollan bajo el mar. Su construcción respondió tanto a razones de seguridad civil como geopolíticas, en una zona afectada por tormentas y terremotos. El costo inicial fue de 3.600 millones de dólares, aunque estimaciones posteriores lo ubican cerca de los 7.000 millones.

En el caso argentino, un túnel de estas características permitiría el transporte de bienes y pasajeros, aunque el avión seguiría siendo una opción preferida para los traslados de larga distancia. No obstante, el volumen de inversión requerido convierte a esta alternativa en una de las más difíciles de concretar en el corto plazo.

En paralelo, desde Chile avanzaron con un proyecto más concreto: la construcción de un túnel submarino de casi cuatro kilómetros bajo el Estrecho de Magallanes, impulsado por el gobierno de la Región de Magallanes y Antártica Chilena. La iniciativa busca conectar el continente chileno con Tierra del Fuego y también beneficiaría a la Argentina, al facilitar el acceso a la isla sin depender exclusivamente del sistema de barcazas, frecuentemente afectado por las condiciones climáticas.

El costo estimado de esta obra ronda los 1.500 millones de dólares y requeriría financiamiento binacional y participación del sector privado, además de obras complementarias de infraestructura vial en ambos extremos del túnel.

Frente a este escenario, algunos sectores sostienen que una alternativa más viable para la Argentina sería el cruce corto por aguas nacionales mediante buques portarrodantes, entre cabo Vírgenes y cabo Espíritu Santo. Este proyecto cuenta con respaldo legal, un fideicomiso creado y presupuesto asignado, aunque nunca logró avanzar de manera efectiva.

Más allá de las distintas propuestas, el debate sobre la conectividad entre Santa Cruz y Tierra del Fuego continúa vigente, no solo por razones económicas y logísticas, sino también por su importancia estratégica en términos de integración territorial y soberanía nacional.

Te puede interesar
Lo más visto