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Massa defendió el proyecto de Presupuesto en Diputados: «Es prudente y realista»

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Al defender la iniciativa en el Salón de Pasos Perdidos, el ministro de Economía sostuvo que «este proyecto cumple con los objetivos que nos planteamos en el Congreso al aprobar el acuerdo con el FMI». Habrá un refuerzo de partidas de Salud, Educación y Asistencia Social.

El ministro de Economía, Sergio Massa, presentó hoy en la Cámara de Diputados el proyecto de Presupuesto 2023, al que definió como «prudente y realista», y aseguró que «cumple con los objetivos que se planteó el Congreso al aprobar el acuerdo» con el Fondo Monetario Internacional (FMI).

Junto a los secretarios de su cartera, y con un tono notoriamente conciliador, el funcionario expuso durante casi tres horas en el Salón de Pasos Perdidos sobre los principales lineamientos de la iniciativa, en el marco del debate en la comisión de Presupuesto y Hacienda (que preside Carlos Heller), donde participaron autoridades del cuerpo y referentes de los distintos bloques.

Según pudo averiguar NA, el ministro habría dado luz verde a un refuerzo de partidas en áreas sensibles como Salud, Educación y Asistencia Social, en respuesta a pedidos concretos de diputados del Frente de Todos a la cartera económica. Se trata justamente de áreas en las que se había presupuestado una baja en términos reales de la inversión pública en comparación con el año ejercicio anterior, lo cual había llevado a acusaciones de «ajuste».

Al respecto, el ministro negó que en la hoja de ruta presupuestaria se contemplen «recortes»: «Recorte no es lo mismo que diferimiento, no es ajuste, es orden en materia presupuestaria».

En este sentido, aseguró que no hay «ninguna resolución del Ministerio de Economía que recortara ninguna partida presupuestaria de atención a la discapacidad».

El proyecto

«El proyecto de Presupuesto de alguna manera viene a cumplir los objetivos que se ha planteado este Parlamento cuando la Argentina decidió renegociar el acuerdo del 2018 con el Fondo y llevó adelante un nuevo acuerdo de facilidades extendidas», comentó Massa, que presidía la Cámara baja cuando el Congreso aprobó el refinanciamiento con el FMI.

El funcionario admitió que lleva «como una cruz» el fracaso de la aprobación del Presupuesto el año pasado, cuando conducía la Cámara de Diputados, por lo que destacó la «importancia» de que el Congreso «fije una hoja de ruta» para «dar previsibilidad».

«Cuando no hay una hoja de ruta definida por el Congreso, termina influyendo en el desarrollo del Estado y cualquiera que sea el Presupuesto es importante que el Congreso fije una hoja de ruta. Que el 2023 funcione con metas para dar al estado y a la sociedad una previsibilidad», subrayó.

Según dijo, «este presupuesto trae un fortalecimiento de la política tributaria y crecimiento del gasto primario en términos reales».

La iniciativa contempla un gasto general de casi 29 billones de pesos, una inflación proyectada del 60% interanual, un crecimiento del PBI del 2%, un aumento de la inversión del 2,9%, un déficit del 1,9%, y un tipo de cambio de 218,90 pesos por dólar.

En tanto, Massa señaló que se estima un crecimiento de las exportaciones del 7,1%, siendo la Economía del Conocimiento, la minería y el agro los principales motores de ese fortalecimiento del sector externo.

También indicó que se espera para el año que viene una reducción de la presión tributaria del 0,18%, pasando del 23,95% de este 2022 al 23,77% en 2023.

«Si desde el Congreso fijamos reglas claras, estabilidad fiscal, proyección respecto de disponibilidad de divisas y fijamos además mecanismos para ir agregando valor en nuestra economía, de alguna manera nos va a permitir ser grandes jugadores en los próximos 10 años en el proceso global de disputa» en el mercado de proteínas, minería, energía y Economía del Conocimiento.

En otro tramo de su exposición, el hombre fuerte de Economía destacó que uno de sus objetivos del Gobierno, expresado en el plan de Presupuesto, es el de «trabajar para la recomposición del ingreso en la Argentina», tras advertir que «la caída de los ingresos en últimos seis años ha sido muy importante».

Según dijo, «este presupuesto trae un fortalecimiento de la política tributaria y crecimiento del gasto primario en términos reales».

«Siento que estoy dando mis últimas pisadas en mi vida política. Tengamos la capacidad de proyectar un trabajo que en el 2023 las metas que vayamos consiguiendo sean acordes a este Presupuesto», expresó el ministro, quien durante su intervención buscó generar en todo momento un ambiente ameno y en varios ocasiones les dedicó guiños de complicidad a los jefes de los bloques del PRO, Cristian Ritondo, y de la UCR, Mario Negri.

El contexto es diferente al del año pasado, cuando la oposición no acompañó el Presupuesto que en aquel momento impulsaba el entonces ministro de Economía Martín Guzmán y dejó al Gobierno nacional sin ese instrumento clave para la planificación económica. Ester año, pareciera haber terreno fértil para que Juntos por el Cambio apoye la iniciativa.

Mientras los integrantes del Frente de Todos y Juntos por el Cambio se fundían en un inédito pacto de no agresión y hasta de armonía, los referentes del Frente de Izquierda rompieron ese clima de concordia cuando increparon a Massa por su postura a favor de las empresas de neumáticos en el conflicto que mantienen con los trabajadores del gremio.

Romina del Plá (Partido Obrero) lo acusó de ponerse «al servicio de las patronales pisoteando los convenios colectivos de trabajo y la negociación paritaria».

«Ayer con total desparpajo habló de abrir las importaciones para extorsionar a los trabajadores del neumático. Y favorecer a patronales que se han beneficiado enormemente con todo tipo de dólares baratos para importar», fustigó

Al cabo de la introducción formal de Massa del Presupuesto, expusieron en Pasos Perdidos los secretarios de Programación Económica, Gabriel Rubinstein, de Hacienda, Raúl Rigo; y de Finanzas, Eduardo Setti.

Cómo sigue el debate

Mañana a partir de las 14:00 expondrán los secretarios de Industria y Desarrollo Productivo, Ignacio de Mendiguren; de Agricultura, Juan José Bahillo; y de Energía, Flavia Royon.

La semana que viene asistirán para brindar sus respectivos informes el titular de la AFIP, Carlos Castagneto; la directora ejecutiva de Anses, Fernanda Raverta; el jefe de la Aduana, Guillermo Michel; y el presidente del Banco Central, Miguel Ángel Pesce, como reclamaba Juntos por el Cambio.

Además están confirmadas las presentaciones de los ministros Claudio Moroni, de Trabajo; Gabriel Katopodis, de Obras Públicas; y Alexis Guerrera, de Transporte.

Y se espera que también concurran a la Cámara de Diputados para informar sobre sus respectivas áreas Carla Vizzotti, de Salud; Juan Zabaleta, de Desarrollo Social; y Jaime Perczyk, de Educación.

Los gobernadores y la oposición se preparan para negociar obras para sus provincias, pero en general prima una mejor predisposición a acompañar que el año anterior, cuando el desenlace fue estrepitoso con el Gobierno quedándose sin Presupuesto.

Según supo NA, el debate entre los propios diputados comenzará el martes 11 de octubre hasta el lunes 24 del mismo mes, cuando se firmaría el dictamen para llevar al recinto el 26 de octubre.


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Cristina propone un pacto parlamentario para proteger la caja de las provincias

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La ex presidenta cree que la discusión del momento no es ideológica ni partidaria, se trata de sancionar leyes para garantizar los recursos de las provincias.

Cristina Kirchner está convencida que este año la discusión central de la Argentina debe darse en el Congreso. «La justicia tiene tiempos muy lentos y el ajuste sobre las provincias las va a poner en crisis en dos o tres meses», evalúa un dirigente del kirchnerismo que habla con la ex presidenta.

Por eso, Cristina cree que la ferocidad del ajuste que lanzó Milei obliga a deponer pruritos partidarios, ideológicos y hasta especulaciones electorales, para trabajar un acuerdo parlamentario que reponga a las provincias los recursos que necesitan para sobrevivir. Esto es lo básico: pagar sueldos de estatales, municipales, policías, médicos y docentes.

Los mecanismos posibles van desde reponer por ley el Fondo Docente, hasta sancionar la coparticipación de un parte del impuesto PAIS, restituir el Fondo Sojero que devuelve a las provincias el 30 por ciento de lo que recaudan las retenciones o cualquier otra alternativa que surja de los acuerdos en el Congreso.

La oposición dialoguista tiene que cruzar el Rubicón y atreverse a votar junto al peronismo. Porque no se trata sólo de conseguir la mayoría para sancionar las leyes, sino de alcanzar los dos tercios para poder rechazar un veto de Milei, que se descuenta inevitable.

Política gonzo

La velocidad es un tema central. En el entorno de la ex presidenta ven a Milei «avanzando a 180 kilómetros por hora y sin frenar en las curvas». Por eso, creen que el acuerdo parlamentario tiene que ocurrir rápido, porque en pocas semanas la crisis puede empezar a estallar en las provincias. Ya hubo amagues de sublevación policial en Tucumán y Catamarca. «Estamos ante un problema de caja, después viene la política», sintetizan.

La velocidad es un tema central. En el entorno de la ex presidenta ven a Milei «avanzando a 180 kilómetros por hora y sin frenar en las curvas». 

La ex presidenta está convencida que el plan de Milei sigue siendo la dolarización, que podría ocurrir en los próximos meses. «Milei no puede seguir ajustando eternamente, necesita cristalizar esta situación, por eso va a dolarizar», explica un economista que habla con Cristina sobre el modelo en marcha. Un experimento que puede llevar al país a una tensión límite porque «hay mucha gente que no está de acuerdo con dolarizar».

«Esto la Argentina nunca lo vivió, no es neoliberalismo, esto es anarcocapitalismo», agrega el economista que cree que si Milei tiene éxito, Argentina se convertirá en un típico país latinoamericano «con una clase media muy enflaquecida, una altísima pobreza estructural y un núcleo muy concentrado y pequeño de grandes riquezas». «Es la muerte definitiva del país del ascenso social», vaticinan.

Los asesores que rodean a la ex presidenta analizan al detalle el impacto del ajuste sobre la sociedad y creen que paradójicamente, Milei es beneficiario de las política sociales de las últimas décadas. «En el 2001 no existía la AUH, ni el Plan Alimentar, ni las moratorias jubilatorias. Hoy un jubilado cobra 180 mil pesos, que es muy poco, pero en el 2001 cobraba cero, por eso todavía la sociedad aguanta», explican.

De hecho uno de los gráficos que la ex presidenta sigue con más atención es la evolución del índice salarial (Ripte) cruzado con la línea de la pobreza. Si bien desde que asumió Milei se desplomó, acentuando una caída iniciada en los gobiernos de Macri y Alberto, todavía no perforó la línea de la pobreza como ocurrió en el 2001.

«La onda más fuerte del ajuste es probable que se sienta entre marzo y abril, como dice el propio Milei», reconocen en el entorno de Cristina. ¿Significa esto que en ese momento es posible que la Argentina enfrente un estallido social?

Cristina propone un pacto parlamentario para proteger la caja de las provincias

«Nadie puede predecir el desencadenante de una crisis, seguramente antes de Carrasco hubo muchos conscriptos muertos o torturados, pero ese día la sociedad dijo basta y la colimba cayó ¿Por qué no ocurrió antes o después? Imposible saberlo», explica un dirigente que suele hablar de estos temas con la ex presidenta.

Por eso, Cristina analiza dos momentos. Uno urgente que es el acuerdo parlamentario para proteger los recursos que necesitan las provincias para sobrevivir este año. Y otro más político que es abrir en el peronismo una discusión que adecúe sus propuestas al nuevo mundo que se abrió con la irrupción de Milei, imposible de disociar de la frustrada experiencia de gobierno de Alberto Fernández.

Algo de esto planteó Cristina en su último documento, donde avanzó sobre temas tabúes para el ideario kirchnerista como las privatizaciones, un régimen especial para las grandes inversiones, la reforma laboral y la necesidad de mantener el equilibrio fiscal. «Todos hablan del Estado presente, pero esos mismos dirigentes que defienden la escuela pública mandan a sus hijos a colegios privados, defienden la salud pública y tienen prepaga y viven en countries custodiados. Hay que sincerar la discusión sobre que Estado tenemos», reflexiona un dirigente importante del kirchnerismo, crítico de alguno de sus pares.

La ex presidenta suele comentar que ella no está en contra de la participación privada en empresas públicas y pone como ejemplo el modelo de YPF.

El documento, incluso motivo un interesantísimo intercambio entre la ex presidenta y el líder de La Bancaria, Sergio Palazzo. El diputado le cuestionó que incluyera entre los temas a debatir las privatizaciones. «Sergio, si el Banco Nación tuviera 50% de capital privado y cotizara en Wall Street como el Macro o el Galicia ¿Vos pensás que hubiera pasado por el directorio un préstamo como el de Vicentín?», lo desafió Cristina.

En efecto la ex presidenta suele comentar que ella no está en contra de la participación privada en empresas públicas y pone como ejemplo el modelo de YPF.

Esa parte propositiva del documento de Cristina parece buscar abrir una discusión para una actualización del peronismo, que claro, debe sortear la crisis de liderazgo que transita.

Una crisis que no se resuelve solamente con el relevo de Alberto Fernández de la presidencia del partido y que plantea desafíos mucho más profundos y que llevan a preguntarse porqué dirigentes exitosos que se han convertido en gobernadores, como Martín Llaryora, Rolo Figueroa o Claudio Vidal, han decidido alejarse del peronismo.


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