Conectarse con nosotros

NACIONALES

Bronca y desorden

Publicado

el


La bronca por las políticas del gobierno se expresó en todas las movilizaciones, como la de esta semana en defensa de la educación pública. El desorden está en los partidos del oficialismo y de la oposición amigable y no amigable.

Luis Bruschtein

Por Luis Bruschtein

La lucha de las universidades, y de la educación pública en general, no es por mayor presupuesto, sino por su supervivencia. El gobierno no les dejó margen. Las universidades necesitan que les tripliquen la cantidad que les asignó Milei, lo que simplemente sería recuperar lo que perdieron con la inflación. El radicalismo apoyó la movilización pero al día siguiente boicoteó la reunión en el Congreso convocada de urgencia por Unión por la Patria y la izquierda para aumentar el presupuesto. El radicalismo juega con fuego un conflicto que no tiene puntos intermedios.

Los radicales, a través de la agrupación Franja Morada, siempre tuvieron una presencia importante en el movimiento estudiantil y en los claustros universitarios. Muchos de sus dirigentes provienen de la militancia universitaria. La decisión del bloque radical de obstruir el debate que planteó la inmensa movilización del martes puede ser visualizada como una traición a sus propias bases.

El responsable de esa voltereta fue el cordobés Rodrigo De Loredo, jefe del bloque radical. Los cordobeses aseguran que la movilización del martes en su capital fue la más grande que se realizó en democracia. Otros radicales afirman –y no exageran– que por lo menos la mitad de los que marcharon eran votantes de Milei y muchos de ellos radicales.

Hubo dirigentes de casi todas las fuerzas políticas en las columnas. Cuando De Loredo quiso incorporarse a la del radicalismo fue el único insultado. Le recordaron su sociedad con “el milico” Oscar Aguad, ex ministro de Defensa de Mauricio Macri y amigo del genocida Luciano Benjamín Menéndez. De Loredo pasó un mal momento en la marcha. Y al día siguiente la traicionó. Cuando hacía declaraciones periodísticas en la puerta del Congreso, desde un colectivo que circulaba por Rivadavia se escuchó que le gritaban “sorete”.

De Loredo encabeza el sector del radicalismo interesado en estrechar su alianza con el gobierno. La mayoría de los votos radicales y de Hacemos Coalición Federal e Innovación Federal, junto con los de La Libertad Avanza y el macrismo facilitaron el dictamen favorable a la Ley Ómnibus reducida que el oficialismo tramitó con urgencia.

La conmoción que provocó la estrategia destructiva del gobierno desestabilizó a los partidos de oposición, a la oposición amigable, al oficialismo y también a las centrales empresarias como la UIA. La caída abrupta del consumo en todos los niveles, desde automóviles y electrodomésticos hasta carne o indumentaria provocó la rebelión de medianos y pequeños empresarios contra la conducción mileísta de Paolo Roca, que ha colocado a varios de sus gerentes en empresas estatales y oficinas del gobierno.

El seguidismo a Milei, que caracterizó hasta ahora a la central empresaria, fue interrumpido el miércoles por un documento crítico donde expresó su “seria preocupación por la caída de la actividad y su impacto, principalmente en las pequeñas y medianas industrias”. Según el Centro de Estudios de la UIA, en febrero la caída interanual en el primer bimestre del 2024 fue del 8,3 por ciento, en comparación con el mismo período del año 2023. Esos números corresponden a la caída de la producción. Pero la caída del consumo, en algunos rubros alcanzó el 40 por ciento.

En un contexto donde todos los meses cierran cientos de empresas, incluyendo alguna de las grandes, como Acindar, para muchos de esos empresarios también se trata de sobrevivencia. Pero el alineamiento de Techint y de las empresas de alimentos lideradas por ARCOR con el gobierno las empuja a la inmolación.

Tras describir un panorama desolador y reconocer que va a empeorar, se limitaron a reclamar “políticas que permitan sostener la demanda”. Poco después, una delegación encabezada por Funes de Rioja se reunió con el secretario de Trabajo, Julio Cordero quien, en respuesta, les explicó la reforma laboral. Eso se relacionó en parte con la urgencia y el dictamen favorable relámpago en las tres comisiones que tuvo la ley ómnibus con flexibilización laboral adentro.

Presentado así parece un concilio de neandertales. Un escenario grotesco donde la corporación empresaria pide que detengan el derrumbe de cientos y miles de empresas y el gobierno la conforma con una reforma laboral. Total, si pueden despedir trabajadores no tendrían que bajar la persiana. Los empresarios de Milei, los del Llao Llao, se han favorecido del Estado con todos los gobiernos, pero no residen en el país para no pagar impuestos. En el extremo opuesto a esa actitud miserable, al ciudadano común se le exige un esfuerzo inhumano, debió estirar el consumo de alimentos y restringir al máximo los servicios, pero no tiene alternativa ante el aumento del transporte. No se puede reemplazar ni estirar. La paciencia va llegando a un límite con este gobierno y las grandes corporaciones que lo sostienen.

El peronismo y Unión por la Patria, que representan junto con la izquierda la oposición a este modelo, todavía pagan el costo de la derrota electoral y no alcanzan a presentar una alternativa a la sociedad. Hay un reclamo y hay conatos de desarrollo, pero no se reconstruyó el puente con la sociedad. Son dos zonas amorfas que recién empiezan a moldearse. La oposición que perdió tras un gobierno que defraudó expectativas. Y la mayoría de la sociedad que votó a un gobierno que la está masacrando. Son conjuntos o expresiones que, a medida que se amoldan y reformulan, tienen que entrar en contacto.

Los reclamos de la sociedad se han expresado con mucha masividad en las grandes movilizaciones que se han realizado desde que asumió Milei, pero todavía no se han reflejado en un cambio decisivo en sus referencias políticas.

A los referentes de la oposición que perdieron la elección, como Sergio Massa, les resulta todavía difícil superar el desgaste que sufrieron. Los que salvaron la ropa y ganaron en sus distritos, como Axel Kicillof, tendrán que superar el enorme desgaste de gestionar durante cuatro años con el permanente ahogo financiero al que los somete la Casa Rosada. En el medio se suma otro factor de desgaste, como disputas de entrecasa que debilitan la imagen de la fuerza política ante la sociedad.

El despunte de discordia entre el titular del PJ bonaerense y jefe de La Cámpora, Máximo Kirchner, y dirigentes del distrito, funcionarios y algunos intendentes que responden al gobernador, generó confusión en sus propias filas ya de por sí disconformes, al mismo tiempo que, como el resto de la sociedad, sufren las consecuencias de las políticas económicas del gobierno. Esas bases son las que más reclaman la recomposición de una fuerza de oposición con referentes, propuestas y organización.

El adelanto de Cristina Kirchner sobre su participación este sábado en el acto de inauguración del gimnasio Néstor Kirchner en Quilmes, invitada por la intendenta Mayra Mendoza, que integra La Cámpora, tendrá un efecto ordenador, aún cuando no haga referencia a esa disputa. La ex presidenta se corrió del centro de la escena y no mostró interés por ocupar candidaturas ni puestos partidarios. Pero su imagen se mantiene como un referente importante en los núcleos militantes del kirchnerismo peronista y no peronista.


NACIONALES

Condenaron a José Alperovich a 16 años de prisión por abuso sexual a su sobrina y quedará detenido

Publicado

el


Al ex gobernador tucumano se lo juzgó por un total de nueve hechos de agresión sexual. Será con prisión efectiva. Los delitos ocurrieron entre el 14 de diciembre de 2017 y el 26 de marzo de 2018. También lo inhabilitaron a ejercer cargos públicos

Pasadas las 20, el juez Ramos Padilla leyó la sentencia contra José Alperovich por abuso sexual contra su sobrina: el ex gobernador de Tucumán fue condenado a 16 años de prisión por abuso sexual contra su sobrina y quedará detenido inmediatamente. Además, el magistrado lo inhabilitó de por vida a ejercer cargos públicos nacionales y provinciales.

El debate oral y público contra el ex gobernador de Tucumán comenzó el pasado 5 de febrero, donde se lo juzgó por un total de nueve delitos de tentativa de abuso, abuso simple y abuso agravado con acceso carnal. Se llevaron a cabo 15 audiencias y participaron casi 70 testigos y peritos. Este martes Alperovich se negó a decir sus últimas palabras antes del veredicto y el juez Juan Martín Ramos Padilla fijó para las 20 de hoy, luego de un cuarto intermedio.

La víctima, 35 años menor que el denunciado, además de ser su sobrina, trabajaba para él en la campaña política electoral que intentaba reubicarlo por cuarta vez en la gobernación de Tucumán en las elecciones de 2019.

Según la investigación, los delitos ocurrieron entre el 14 de diciembre de 2017 y el 26 de marzo de 2018 en las ciudades de San Miguel de Tucumán y Yerba Buena, y en un departamento de Alperovich en el barrio porteño de Puerto Madero, momento en el que ocupaba una banca en el Senado.

Entre los testigos que fueron convocados por la Justicia asistieron distintos familiares de la denunciante, como sus padres y su abuela. También amigas y ex compañeros de trabajo. Todos se dieron cuenta de su notorio deterioro físico, psíquico y emocional durante la época en que F.L. trabajó para el entonces senador nacional.

Según los denunciantes, los “accesos”, “tocamientos” y “situaciones indecorosas” ocurrieron en uno los departamentos del acusado en Puerto Madero; en su auto personal mientras viajaban a realizar visitas al interior de Tucumán en el marco de una campaña proselitista para competir contra Juan Manzur por la gobernación de 2019; en el búnker de Alperovich de la calle Martín Fierro de la capital provincial y en dos quintas de la localidad de Yerba Buena.

A lo largo de las audiencias, Carolina Cymerman y Pablo Rovatti, integrantes de la querella, denunciaron: “José Jorge Alperovich es el autor de todos los hechos (…), que ocurrieron en diferentes domicilios ubicados tanto en esta ciudad como en San Miguel de Tucumán y en el vehículo de Alperovich. Para cometerlos, el imputado se valió de su enorme poder que detentaba a nivel laboral, familiar y político en toda la provincia. Él había sido elegido tres veces gobernador y era, para la época de los hechos, senador nacional y asesor ad honorem para la provincia”.

En sintonía, el representante del Ministerio Público, Sandro Abraldes, expresó: “Este juicio es un juicio de la impunidad del poder”, y precisó: “José Alperovich estuvo siempre ubicado arriba, en una posición de poder amplio, y F.L. muy por debajo, en un área de sometimiento. Según sostuvo, el acusado, cuando vio a la denunciante (por primera vez, en un evento político), decidió que debía sumarla a su equipo porque su belleza física le provocó un gran impacto. No la quería para trabajar con él, la quería para la cama”.

Del otro lado, la defensa rechazó la existencia de todos los hechos y abonó la teoría de una “causa armada”. Para eso, deslizó sospechas respecto de la financiación de los pasacalles que salieron a la luz un día después de la carta que publicó la denunciante en noviembre de 2019 acusando de abuso a su tío segundo. Esos carteles, dijo, se vieron en Buenos Aires, Córdoba y Tucumán y vinculaban al imputado con el actor Juan Darthés. En ese marco apuntó contra el actual diputado nacional Carlos Cisneros, reconocido adversario político del ex gobernador en su provincia.

Al respecto, la querella respondió: “Alperovich dijo que todo esto es una gran mentira, que él no hizo nada de lo que se lo acusa, que se trata incluso de una denuncia falsa enmarcada en una campaña sucia preparada por -el diputado nacional- Carlos Cisneros, supuesto enemigo suyo toda la vida, y por -el exconcejal de San Miguel de Tucumán y expareja de la presunta damnificada- David Mizrahi. (…) Nada de esto resulta creíble ni verosímil: no tiene ningún sentido”.

El padre de F.L. es primo hermano de José Alperovich. Según relató en su declaración, tenían una “relación de toda la vida, de jugar juntos cuando éramos chicos”. “Mi padre era hermano de su mamá, Marta Alperovich. Mi padre fue padrino de José Alperovich”, dijo.

“Yo a José lo acompañé durante muchos años, no solo como primo en el año 2003, cuando comenzó su historia política. Yo le dije que lo acompañaba porque era su primo y porque lo amaba y quería que le fuera bien. Y le fue muy bien. Después pasó el tiempo, 2010, ya no era más José: tenía otra mirada, otra postura, otra actitud. No sé, la cabeza, el poder”, aseguró y añadió: “Si vos querés conocer a una persona, dale poder, y te vas a dar cuenta quién es. Esa psicopatía que tenía José yo no la conocía”.

Al momento de relatar sobre la denuncia de su hija recordó: “Una mañana, no me acuerdo exactamente la fecha, mi hija me sentó en un café -en Yerba Buena-, después de haberla visto durante un tiempo prologando poco estable emocionalmente, muy delgada, me dijo ‘papá, necesito estar con vos’. Ahí me dijo ‘me pasó lo que me pasó’. Me cuesta decirlo, soy el papá. Después de ahí volví a fumar después de 5 años”.

“Papá, me acosaron. Papá, me violaron”, detalló cuando le pidieron especificar los detalles de esa charla ocurrida en 2019. “¿Cómo que te violaron, si es mi primo? Ahí le pedí que no me contara más. Ya el balazo lo tenía adentro… Ahí empezó mi lucha. Tenía dos opciones, y ustedes que son padres me van a entender. Por suerte tomé la opción más inteligente. Porque si no, hoy no estaría acá, estaría preso”, añadió.

Beatriz Mirkin fue una de las testigos que declaró en la causa y denunció una «operación política»

Como familiar, también declaró Sara Alperovich, ex legisladora provincial y tercera hija de los cuatro que tuvo el ex mandatario acusado. Según su relato, durante el tiempo que la denunciante trabajó con el ex gobernador llegaron a forjar entre las dos una relación de amistad, al punto en que la joven comenzó a contarle sobre una pareja que le ejercía violencia de género. “Yo estaba preocupada por F.L., le dije que si seguía con él se iba a seguir enfermando. Le dije que tenía que hacer terapia, que a mí me había pasado lo mismo…Ella cada vez se veía más flaca”, y agregó: “Desde febrero -de 2019- hasta que renunció -la denunciante- estaba muy mal y yo sabía que era por la violencia de género y el maltrato de esa persona hacia ella”.

“¿Cómo se enteró de la versión de los abusos?”, le preguntó el fiscal Abralde. “Nosotros ya habíamos perdido las elecciones. En noviembre es cuando ella denuncia, oh casualidad, el mismo día de la no violencia contra la mujer. Fue todo una gran campaña contra nosotros. Necesitaba llamar la atención”, respondió la ex legisladora provincial.

También declaró la ex senadora Beatriz Mirkin, quien fue diputada, senadora y candidata a vicegobernadora como compañera de fórmula de Alperovich en 2019. Su figura generó controversia en la causa por haber protagonizado una agenda feminista dentro del peronismo, siendo la única senadora que votó a favor de la ley IVE.

“No me cabe ninguna duda de que esto fue una campaña orquestada para afectar política y personalmente, no solamente a Alperovich, que lo mataron, sino a mí”, dijo y abundó: “No tengo dudas, aunque no lo pueda demostrar: hubo una campaña política de la oposición en cabeza de Carlos Cisneros”.


Seguir leyendo

Más leídas - últimas 48Hs.