Investigadores revelan cómo el salmón Chinook avanza por la Patagonia y alerta a los ecosistemas

Un estudio genético reconstruyó la expansión del salmón más grande del mundo en ríos del sur, mostrando su origen mixto, su impacto ambiental y los desafíos que plantea para la región.

Provinciales25/11/2025Patagonia NexoPatagonia Nexo
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El salmón Chinook —la especie de salmón más grande del planeta, capaz de superar los 60 kilos y más de un metro y medio de longitud— continúa expandiéndose a gran velocidad en ríos de la Patagonia. Un nuevo estudio encabezado por Carla Riva Rossi (IDEAus–CONICET) y Javier Ciancio (CESIMAR–CONICET) reconstruyó la historia de su invasión en la región, analizando su diversidad genética y las rutas de dispersión que lo llevaron a colonizar cuencas enteras en las últimas décadas.

El Chinook, también conocido como salmón rey, posee un ciclo de vida extremo: nace en los ríos, migra al océano durante la mayor parte de su vida y regresa al mismo curso de agua para reproducirse y morir. Esa capacidad migratoria facilita su dispersión y conexión entre ecosistemas marinos y fluviales de amplias distancias.

Un invasor que se expandió como ningún otro
Introducido en Chile durante la década de 1970 con ejemplares provenientes de los ríos Columbia y Willamette (Estados Unidos), el Chinook se expandió hacia el Atlántico aprovechando corrientes oceánicas y conexiones naturales del paisaje. En solo 50 años, logró lo que pocas especies exóticas han conseguido: establecerse con éxito y colonizar la mayoría de las cuencas patagónicas.

El hallazgo principal del estudio indica que la población del río De las Vueltas, en la cuenca alta del río Santa Cruz, proviene en su mayoría de linajes diversos del Pacífico, combinados con aportes menores de poblaciones ya instaladas en el propio Santa Cruz. Esta mezcla genética evidencia varios eventos independientes de colonización, lo que le otorga una notable diversidad y mayor capacidad de adaptarse.

Según los investigadores, el río Santa Cruz podría funcionar como un corredor migratorio y centro de acumulación genética, favoreciendo el avance del Chinook hacia otras cuencas de la región.

Impactos ambientales: una amenaza creciente
Aunque la presencia del Chinook ha generado interés turístico y actividades recreativas —como concursos de pesca en la zona de Piedra Buena—, su expansión también implica riesgos serios para los ecosistemas nativos.

Entre los impactos señalados por los científicos se destacan:

  • Alteración del hábitat fluvial: los nidos que construyen para desovar modifican los fondos de los ríos.
  • Aporte excesivo de nutrientes: los cadáveres de los salmones tras el desove se acumulan en orillas, afectando el equilibrio del ecosistema.
  • Predación sobre especies nativas, especialmente en la etapa juvenil.
  • Problemas en zonas turísticas: olores, residuos, presencia de carroñeros y aumento de pesca furtiva, particularmente en ríos cercanos a El Chaltén.

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Oportunidad económica vs. amenaza ecológica
La expansión del Chinook genera un escenario complejo: mientras representa una amenaza para la biodiversidad local, también impulsa actividades económicas que atraen visitantes y generan ingresos en comunidades ribereñas.

Los investigadores advierten, sin embargo, que la región necesita una estrategia de manejo clara, capaz de equilibrar conservación, turismo y uso responsable del recurso.

Ciencia para decidir: ¿controlarlo o aprovecharlo?
El estudio aporta información clave sobre genética, conectividad y dispersión del salmón rey en la Patagonia, elementos fundamentales para definir políticas de manejo.

“Estos datos son esenciales para decidir si el Chinook debe gestionarse como recurso o contenerse como invasor, y para diseñar estrategias que equilibren biodiversidad, desarrollo humano y control de especies exóticas”, concluyen los investigadores.

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